CAPITULO 21
EL SUBCONSCIENTE
Al analizar la Psico-génesis del acto criminoso por el cual se ha
procesado a determinado individuo, se deben tener en cuenta los factores
subconscientes.
Esta clase de factores se reduce a tres: Genotipo, Fenotipo, Paratipo:
(Herencia, Educación y circunstancias). Del perfecto equilibrio entre estos
tres factores, deviene entonces la conducta social del individuo.
Cuando existe desequilibrio en estos tres factores, entonces el
resultada es el delito. Estos tres factores pueden ser positivos, o negativos.
Son positivos cuando se traducen en recto pensar, recto sentir, recto obrar.
Son negativos cuando se traducen en pensamiento criminoso, sentimiento
criminoso, hechos criminosos.
Vamos a estudiar los tres factores por separados.
HERENCIA. La herencia es el vehículo del Karma, Némesis, o Ley del
Destino. Aquí no se trata de creer o de no creer lo que necesitarnos es
analizar y explorar profundamente los distintos trasfondos de la mente.
Aquello de que si creo y de no creo es propio de gente ignorante.
Nosotros somos matemáticos en la investigación científica, y exigentes en el
análisis y en la expresión.
La muerte es una resta. Terminada la operación aritmética, solo quedan
los valores que continúan.
Esos valores constituyen, el yo psicológico, el mi mismo, el ego que se
reencarna para satisfacer sus deseos frustrados, y para continuar con otra
personalidad.
El yo es un manojo de recuerdos, pasiones, deseos, odios, violencias,
lujuria, codicia, etc., etc. El yo son los valores. Esos valores energéticos
son anteriores a la célula seminal primitiva. Si examinamos todos los estados
intra-atómicos e interatómicos de la célula seminal primitiva, solo encontramos
electricidad y magnetismo. No estamos sentando dogmas. Hagamos la prueba,
llevemos la célula seminal a un laboratorio de física atómica. Si fraccionarnos
el átomo de la célula seminal primitiva liberamos energía, porque según la
física atómica cada átomo es un exponente de energías.
Si un clarividente científico analizara luego esas energías liberadas
del átomo de la célula primitiva, hallaría entonces el ego reencarnante. (Los
valores).
La existencia comienza en la célula elaborada en los testículos y
próstata del hombre, decapitada luego al entrar en el óvulo materno.
Los factores de la herencia están en los mismos Genes. La palabra Gene
deviene de la misma raíz griega de la cual nacen las palabras génesis, generar,
género, etc...
Estos genes están dentro de esa especie de forma varillas llamadas
cromosomas. En los genes está la herencia paterna y materna.
La herencia es el vehículo del cruel Némesis de la vida.
La herencia es el resultado de Karma (Ley de acción y consecuencia.
Némesis).
Con la vara que midiereis seréis medido”. “Tal acción tal consecuencia”.
Esa es la Ley.
En la herencia llevamos el resultado de nuestras malas acciones.
Hablando axiomáticamente decimos: Las malas acciones son la causa Causorum de
la herencia.
Este Axioma solo se comprende cuando entendemos la Ley de la
re-encarnificación y del Némesis (Karma).
Los valores de un hombre que fue artista podrán re-encarnificarse en una
familia de artistas que le proporcionen la herencia que él, necesita.
Una suma de valores místicos se re-encarnificará entre gente piadosa.
Los valores de un libertino podrán reencarnarse entre familia libertina
y los de asesino entre asesinos y ladrones. Muchas veces se han dado casos de
santos entre bandidos y viceversa. Esa es la Ley del destino ajustando cuentas.
En el subconsciente llevamos toda esa herencia. Los factores de la
herencia nos traicionan muchas veces.
Educación. Analicemos ahora a la educación. Este segundo factor del
subconsciente es de suma importancia.
La educación comienza en el hogar. El niño aprende más con el ejemplo
que con el precepto.
El niño presencia en los hogares modernos, el adulterio de sus padres.
El niño es testigo presencial de la ira, de la codicia y de la lujuria
de aquellos que le dieron la vida.
El niño en el hogar ve con asombro el revólver o la escopeta de su padre
y la revista o los cuentos de asesinos y ladrones.
El niño va al cine donde se goza con balazos, detectives y bandidos
salteadores de caminos y de bancos. Cuando llega la noche de Navidad o las
fiestas de Reyes Magos. El niño recibe de regalo cañones, revólveres y pistolas
de juguete para que juegue a bandidos, o a salteador de caminos.
Todo eso va quedando almacenado en el subconsciente del niño.
Sus mismos padres lo van envenenando poco a poco con el veneno fatal de
la delincuencia.
Pasa el tiempo, el niño crece y las ideas del crimen depositadas en el
subconsciente, se desarrollan, evolucionan y progresan, aunque la parte vital
consciente ignore todo lo que pasa en las profundas regiones del subconsciente.
Un día cualquiera el fruto está maduro, y la cosecha es el delito. Todo lo que
siembra en el subconsciente a flora en la menta a través del tiempo. La
reacción situacionaria de un homicida que jamás quiso matar, es el resultado
fatal de todo aquello que aprendió cuando era niño.
El nuevo Gangster, el salteador, el ladrón nuevo que antes era un
honrado ciudadano, son el resultado de una falsa educación.
Las novelas pornográficas y las películas eróticas engendran
prostitución, seducción y raptos con fuerza y violencia, etc., etc.
Los artistas de cine, y los escritores pornográficos, están envenenando
el subconsciente de niños y adultos.
Ha llegado la hora de luchar contra la corrupción moral de las
prostitutas de la inteligencia.
En la escuela el niño aprende historias sangrientas que se graban en el
subconsciente, astucia, malicia, desconfianza, etc. Todo eso se graba en el
subconsciente. Y el resultado fatal es el delito.
Circunstancias. Vamos a estudiar las circunstancias: ciertas
circunstancias críticas irritan el subconsciente provocando reacciones
criminales.
Circunstancias objetivas se combinan en el subconsciente con
circunstancias semejantes para provocar el delito.
Las imágenes objetivas y subjetivas se combinan para el delito. Por ejemplo:
Un hombre sin trabajo lleno de hambre y miseria, recuerda haber visto en su
infancia a su padre en la misma crisis. Viene a su memoria cuando el padre
asaltó a una persona en la calle para robarla, Se acuerda de la buena comida
que se sirvió en su casa después del atraco, etc. Entonces la circunstancia
crítica en que se halla el hombre sin trabajo, y la circunstancia subjetiva del
recuerdo, se combinan para provocar el crimen.
Los tres factores Genotipo, Fenotipo y Paratipo son la Psico-génesis de
todo acto criminoso.
Solo con una cultura integral se logra extirpar el delito desde sus más
Intimas raíces.
Solo con cultura integral podemos vivir auto-enaltecedoramente.
Solo con el ejemplo dignificante podemos acabar la delincuencia social.
El clarividente subconsciente solo percibe la historia de la raza humana
a través de los siglos. En el subconsciente viven los recuerdos. de todas
nuestras pasadas reencarnaciones. Muchas veces un clarividente subconsciente
viendo un recuerdo, ha caído en el crimen. Por ejemplo puede darse el caso de
que un clarividente vea a su virtuosa y fiel esposa adulterando. El
clarividente está seguro de su visión, sabe que la palabra alucinación ha sido
inventada por los ignorantes para disfrazar su propia ignorancia. Sabe que la
visión existe.
Si el clarividente es un hombre inculto sin disciplina intelectual de
ninguna especie reaccionada de acuerdo con su Yo Psico-Bio-Tipológico.
Un Neurastenoide la asesinará villanamente después de calumniarla e
injuriarla vilmente. Un Paranoico proyectará intelectualmente un crimen
inteligentísimo. Un Epileptoide reaccionará instantáneamente con un brote
explosivo de cólera brutal que después de quebrantar la superestructura
Fenotípica de control personal creada por los hábitos sociales y la Educación,
la llevará hasta el asesinato de su virtuosa y fiel esposa. Un Oligofrénico
podría cometer un asqueante y horripilante crimen en esa forma asesinaría a su
fiel esposa. Un Esquizofrénico la abandonaría inmediatamente. Un
Sádico-Masoquista la asesinaría durante el mismo acto sexual; o después de
ello. Estos son los peligros de la clarividencia subconsciente. El clarividente
no duda de la visión. Sabe que esa no es una alucinación.
Si el clarividente subconsciente no estudia Psiquiatría, Teosofía,
Sicología, Rosacrucismo, etc., etc. Puede caer en los más horrendos crímenes.
Esa fiel esposa de nuestro ejemplo pudo haber sido adúltera en una pasada
reencarnación, y entonces el clarividente sin disciplina ni cultura
intelectual, ignora lo que es el pasado y el subconsciente El resultado de su
ignorancia y falta de cultura es el crimen, la calumnia pública, etc., etc.
En muchas escuelas espiritualistas los clarividentes subconscientes
desollan vivo al prójimo, calumnian a los inocentes, los acusan de brujería,
hechicería, magia negra, adulterio, robo, estafa., etc. Nadie se les escapa a
todos los calumnian. Es curioso ver a esos orgullosos ignorantes presumiendo de
sabios, profetizando infamias, atormentando al prójimo, acusando a los buenos
ciudadanos porque en el viejo pasado de sus vidas antiguas los vieron
cometiendo errores que hoy serian incapaces de cometer. El Código Penal es
también para los videntes calumniadores.
Constantemente oímos a esos clarividentes decir frases como estas:
Fulano de tal es Mago Negro y me está trabajando. La señora tal está
adulterando con el caballero, tal, aún cuando la calumniada esposa sea una
santa. Nada respetan esos videntes ignorantes. Sin embargo no podemos culpar a
la clarividencia. Realmente el sexto sentido es tan natural y normal como los
ojos, los oídos, el olfato, la boca, el tacto.
La culpa de estos errores no es la clarividencia. La causa de todos esos
errores la falta de cultura intelectual y de respeto al prójimo.
En el subconsciente viven los recuerdos de todos aquellos errores que
cometimos en las antiguas reencarnaciones. El clarividente sin cultura ve todos
esos errores del pasado y entonces se confunde y calumnia a personas justas y
honradas.
El clarividente culto, el clarividente intelectual que ha estudiado
Psiquiatría, Sicología, Teosofía, Rosacrucismo, etc., etc. No cae en semejantes
errores porque tiene disciplina intelectual. El clarividente culto, educado,
respetuoso y disciplinado intelectualmente goza de intelección iluminada, y
sabe leer en el subconsciente de la naturaleza, a plena conciencia.