CAPITULO 20
EL INFRA-CONSCIENTE
La clarividencia infra-consciente es conocida vulgarmente con el
calificativo de pesadillas. Existe la embriaguez del sueño, y el estado
crepuscular Hípnico.
La embriaguez del sueño tiene siempre mayor duración. El estado
crepuscular Hípnico es más breve. En la embriaguez del sueño interviene
notablemente la corteza cerebral no como causa, sino como vehículo de la
llamada conciencia onírica, cuyos actos reflejos son distintas variantes del
Sonambulismo.
En el estado crepuscular Hípnico existe acción intensiva del Mesencéfalo
no como causa, sino como efecto de ciertos cortos circuitos de las corrientes
Psíquico-infra-conscientes. Esto origina efectos Psíquicos y actos automáticos
muchas veces criminosos.
En la embriaguez del sueño existe Amnesia Lacunar Subsiguiente con
distintos grados y matices.
En el estado crepuscular Hípnico no existe la sensación de Amnesia a
causa de la acción definitivamente automática. El factor común a ambos
fenómenos de origen Psíquico es la inhibición de la conciencia normal por el
proceso natural del sueño.
Mencionamos ahora un caso de clarividencia infra-consciente citado por
Swartzer: “Una mujer en Pesth, soñó que era perseguida por un perro y trataba
de alejarlo a pedradas; despertada por esa pesadilla, tomó a su hijita, que
dormía al lado de ella, y la lanzó como una piedra, contra la pared, para
asustar al perro furioso”.
Veamos otro caso de clarividencia infra-consciente citado por
Kraft-Ebing: “Un guardia oye en mitad de la noche, salir de una casa el grito
de “¡Salvad a mis hijos”!; entra y halla a una madre en ropas de noche, en un
estado de excitación y perturbación extremas. Todo el cuarto estaba en el mayor
desorden. Dos niños estaban agazapados en un rincón. La mujer gritaba sin
cesar: ¿Dónde está mi hijito? ¿Le ha cogido usted? debo haberlo tirado por la
ventana...
La infeliz habla arrojado a su hijo a la calle a través de los
cristales, sin abrir la ventana. Había soñado que sus hijos la gritaban que la
casa estaba en llamas y, en la confusión mental del despertar, había arrojado a
su hijo por la ventana para protegerlo del fuego”. (Bucknill y Tuke, Lerb,
1862, Pág. 213).
En la página 203 del libro de los doctores Díaz Padrón y E. C.
Henríquez, hemos encontrado otro caso de clarividencia, infra-consciente, “Un
Hombre que estaba sólo en su departamento, soñaba con bandidos qué asaltaban su
casa. Golpes muy fuertes se oían en la puerta que daba a la escalera. El
inquilino se levantó con un revólver en la mano, abrió la puerta y disparó, sin
mirar ni apuntar. El tiro mató (o hirió) a un muchacho que traía un telegrama
urgente. Eran altas horas de la noche.
El homicida se dio cuenta, al ver caer al repartidor del despacho, de
que había herido a un inocente. En aquel momento despertó por entero”.
Esas pesadillas, y malos sueños son fenómenos de clarividencia
infra-consciente que puede originar falsas apreciaciones cuyo resultado viene a
ser el crimen.
Cuando el clarividente es un Neurastenoide Ocultista o Esoterista
entonces pude convertirse en un asesino con premeditación y alevosía.
Un estudiante ocultista de tipo Neurasténico soñaba con un ciudadano, y
veía con su clarividencia infra-consciente que el ciudadano lo atormentaba con
Hechicerías y Magia Negra. A los pocos días el Neurastenoide insultó y amenazó
de muerte al perplejo y asombrado ciudadano. Este tipo de visión
infra-consciente con premeditación, calumnia y alevosía es muy común en algunos
estudiantes ocultistas, espiritistas, etc.
La falsa apreciación mental del clarividente infra-consciente,
Esoterista, o espiritista, se debe al fanatismo y a la ignorancia.
Los trastornos mentales de los ignorantes fanáticos se deben al temor
supersticioso a la sugestión, y también a los bajos instintos agresivos del yo
Psico-Bio-Tipologico.
En el hombre existe la infraconciencia.
En la naturaleza existe la infra-conciencia. En la infraconciencia de la
naturaleza están depositados los recuerdos tenebrosos de toda la Historia de la
tierra y de sus razas. En la infraconciencia de la naturaleza viven los
monstruos antediluvianos. Esos son los espectros del pasado, los fantasmas de
las pesadillas.
La clarividencia infra-consciente sólo percibe los recuerdos cavernosos
del pasado, y las creaciones tenebrosas de los bajos fondos infra-conscientes
del hombre y de las bestias.
En la infraconciencia de la naturaleza solo existe la fatalidad.
Todo hombre tiene un doble, un opuesto, que vive en la infraconciencia
de la naturaleza. Frente al Buda está su hermano y enemigo Devahdet, el Rey del
infierno. Frente a Anael el Ángel del Amor, está Lilit, el contra amor.
Un clarividente infra-consciente, puede ver el doble de alguien, y luego
deducir erróneas apreciaciones cuyo resultado final es la calumnia, el
homicidio, etc., etc.
El infra-consciente es un remanente tenebroso de un remoto pasado. El
sabio masoquista es el pervertido sexual que puede asesinar a la mujer por puro
placer sexual. La perversión sexual es infra-consciente. Los valores
infra-conscientes del yo psicológico constituyen los más bajos fondos animales
del ser humano.
La perversión sexual de tipo Sadista-Masoquista, Tiránica, Obsesivo-
impulsivo, es la manifestación concreta de los valores infra-conscientes.
Este género de valores afloran en la mente cayendo el ser humano en los
delitos de homo-sexualismo, estupor, fuerza y violencia, corrupción de menores,
etc.
Algunas veces el pervertido sexual se vuelve místico, mentecato,
santurrón, etc.
Nosotros conocimos el caso de un pervertido sexual místico, que regalaba
monedas a las niñas de seis a siete años, dizque para sus dulces. Así las
cultivaba mientras crecían un poco. Después las seducía sexualmente, y por
último las casaba con otros hombres para evitarse conflictos y problemas. Sin
embargo este Sátiro era un místico espiritista. Sonreía siempre lleno de
dulzura, y era un jerarca de una Sociedad Espiritualista.
La perversión-sexual del infra-consciente coloca ha veces a los sátiros,
en el ámbito de la Psiconeurosis compulsiva que los lleva a los crímenes más
horribles que registran las crónicas de la Policía.
La perversión sexual infra-consciente tiene dos polos bien definidos.
Cerebro y Sexo. Los ladrones son positivos. Las prostitutas son negativas.
Estos son los dos polos de la infraconciencia humana. Obsérvese la íntima
afinidad psíquica que existe entre las prostitutas y los ladrones.
Estos dos polos del infra-consciente humano viven en eterna lucha dentro
de cada individuo. En el ejemplo precedente del sátiro espiritualista citado en
este capitulo, vemos claramente la lucha del infra-consciente.
El cerebro del sátiro cultiva a las niñas con monedas para sus dulces,
aguarda que crezcan un poco. El sexo posee y consuma el delito de seducción. El
cerebro del sátiro proyecta, planea, y luego las casa para eludir el conflicto.
He ahí la lucha entre cerebro y sexo.
Muchas veces el infra-consciente traiciona a una esposa virtuosa y la
lleva al adulterio. En los burdeles viven prostitutas que antes fueron
magníficas esposas. Cuando la perversión sexual de una ramera se polariza en el
cerebro agotado por el placer, entonces cometen terribles delitos que las
llevan a la cárcel.
En la prisión esas infelices se sienten víctimas de la injusticia
humana, se consideran inocentes. Realmente esas pobres mujeres son víctimas de
una energía que ignoran. A esas infelices nadie las ha curado, ningún
Psiquiatra les ha enseñado el uso y manejo de la energía sexual. Ellas
desconocen los grandes misterios del sexo. Son víctimas de una sociedad que las
desprecia, y las humilla miserablemente después de haberlas pervertido.
La Sociedad corrompe a las infelices hijas del dolor, para encerrarlas
después en Panópticos Horribles, y en cárceles donde sólo se acaban de
pervertir más todavía.
El infra-consciente no puede ser encerrado en la cárcel.
El delincuente no se reforma en la cárcel. El sistema carcelario ha
resultado un completo fracaso. En la cárcel los delincuentes multiplican su
odio y su rencor contra la sociedad.
El problema sexual de las cárceles, el homosexualismo, y toda clase de
asqueantes vicios contra-natural, está demostrando hasta la saciedad que el
infra-consciente no puede ser encerrado en la cárcel.
El pecado más grande es la ignorancia.
Solo con una sabia Psicoterapia pedagógica puede lograrse la reforma de
los delincuentes. El tratamiento correctivo pedagógico convertirá a las
cárceles en verdaderas escuelas reformatorias. No deben existir cárceles. Solo
deben existir escuelas reformatorias, Granjas agrícolas, talleres industriales,
etc. Donde los delincuentes puedan ser curados con la Psicoterapia Pedagógica.