CAPITULO 19
LA MENTE HUMANA
El cerebro tiene cinco partes fundamentales. Primera, El Encéfalo.
Segunda, El Cerebelo. Tercera, El Cerebro Medio. Cuarta, La Médula Oblongata o
Cerebro Medio Oblongo. Quinta, el Pons Varolii, o Puente.
Aquellos que dicen que el Encéfalo gobierna a la inteligencia, memoria,
voluntad, etc., realmente desconocen la existencia del cuerpo mental. Esas
personas deben estudiar los seis volúmenes de la Doctrina Secreta escrita por
Helena Petronila Blavatsky.
El cerebro está hecho para elaborar el pensamiento pero no es el
pensamiento. El cerebro es un instrumento de la mente, pero no es la mente.
Debemos distinguir entre cerebro y mente. Debemos estudiar las intimas
relaciones del cerebro con la mente.
En presentes capítulos hablamos del cuerpo astral. Entonces dijimos que
dentro del astral está la mente, y los principios anímicos y espirituales del
hombre. La mente es un cuerpo sutil maravilloso que tiene su ultra-fisiología,
y ultra-patología en íntima relación con el sistema nervioso Cerebro-Espinal, y
Cerebro.
El pensamiento es una función del cuerpo mental. El hombre puede pensar
sin cerebro físico en forma independiente de la materia cerebral. Esto ya está
demostrado en los laboratorios científicos donde se logró materializar a
entidades desencarnadas.
Estamos hablando de hechos concretos ya demostrados; si el lector no ha
leído nada sobre las materializaciones de Katie King con ayuda de las Médium de
la materialización señoritas Fox, en el Laboratorio de William Croes, eso ya no
es culpa nuestra. El hecho concreto es que el astral de la difunta Katie King
estuvo materializándose por tres años consecutivos en un laboratorio
científico. Entonces los científicos vieron, oyeron, palparon, etc., etc. Esa
entidad se dejó someter a toda clase de experimentos. Allí no hubieron fraudes
porque los científicos controlaron totalmente hasta la más mínima posibilidad
de fraude.
A los tres años de experimentos, Katie King se desmaterializó lentamente
en presencia de las cámaras fotográficas, y dejó a los hombres de ciencia un
bucle de cabello materializado como última prueba de la realidad de su
materialización. Estamos hablando pues, con hechos demostrados.
El Encéfalo está gobernado por la mente, pero la mente no está gobernada
por el encéfalo. El encéfalo es el instrumento de las emociones y de la
conciencia, pero no produce emociones ni conciencia. Lo que es lógico no puede
ser refutado por la ignorancia. Lógica es lógica. Los que afirman que el
cerebro produce pensamiento, emoción y conciencia son ignorantes porque no han
estudiado el cuerpo mental. Con base en la ignorancia, no se puede refutar. Es
necesario que los ignorantes estudien.
Los doce pares de nervios craneanos nos están demostrando el principio
hermético que dice: “Tal como es arriba es abajo”. Si arriba existe un Zodiaco
con doce constelaciones, aquí abajo existe el Zodíaco Hombre con sus doce pares
de nervios craneanos. Cada par de nervios controla alguna región del cuerpo.
Los doce pares de nervios controlan todas las doce pares del Zodiaco Hombre.
Dichos nervios son: 1.-El Olfativo. 2.-El Óptico. 3.-El Motor Ocular
Común. 4.-El Patético o Troclear. 5.-El Trigémino. 6.-El abductor. 7.-El
Facial. 8.-El Auditivo o Acústico. 9.-El Glosofaríngeo. 10.-El Neumogástrico, o
Vago. 11.-El Espinal. 12.-El Hipogloso.
Estos doce pares de nervios informan a la mente de todo lo que sucede en
el Zodíaco Humano. La oficina que recoge eso informes es el Cerebro, y la mente
es el oficinista.
Las informaciones procedentes del mundo exterior son recogidas por los
órganos de los sentidos de percepción externa. Esos informes van a la oficina
cerebral donde el oficinista los analiza y estudia. Desgraciadamente el
oficinista tiene siempre un mal secretario que lo traiciona. Ese mal secretario
es el yo. El mi mismo, el ego. Vamos por ejemplo a un teatro donde se exhibe
una película erótica. Todas esas percepciones son recogidas por el oficinista
en su despacho cerebral El oficinista estudia la película, la contempla y se
recrea en ella. El secretario a hurtadillas y en mucho secreto se roba las
imágenes eróticas y las reproduce por su cuenta en el plano mental de la gran
naturaleza. Entonces esas imágenes se convierten en Efigies vivientes del mundo
mental.
Más tarde durante el sueño normal, la mente embotellada en el yo,
resulta fornicando con esas Efigies mentales, y vienen las Poluciones
nocturnas.
El soñador fornica con las imágenes mentales creadas por él mismo. El
soñador ve clarividentemente esas imágenes. Esa es la clarividencia
inconsciente.
Alguien es celoso y supone que un amigo le está quitando la mujer. El yo
elabora en secreto los cuadros creados por su autor, y vienen los sueños
nocturnos, dramas horribles, la mujer adulterando con el amigo, y cosas
terribles.
Esa es la clarividencia inconsciente. Si el clarividente es Oligofrénico
asesinará vilmente a su amigo. Si es Neurastenoide, podrá también insultarlo,
calumniarlo y por último asesinarlo, Si es un Paranoico, entonces planeará
intelectualmente un asesinato técnico y perfecto. Si es un Esquizofrénico
romperá la amistad violentamente. Si es un Sádico-Masoquista podrá asesinar a
su mujer en la forma más horripilante. Si es un Esquizoide muy culto con base
Genotípica Epileptoide, puede recibir un intensísimo shock emocional que lo
llevará a cometer el delito de homicidio, cayendo después en un estado de
colapso psíquico global.
La mayor parte de los clarividente caen en el abismo de la delincuencia
por falta de cultura y disciplina intelectual: Supongamos que un clarividente
desconfía de un amigo suponiéndolo Mago Negro. El Yo del clarividente elabora
en el inconsciente las formas más terribles, que luego aparecen en el sueño.
Esta es clarividencia inconsciente. Puede entonces sufrir una reacción
situacional tremenda que lo lleve al delito, a la calumnia e injuria pública,
difamación de honor, asesinato, etc.
Todas las percepciones clarividentes pasan al Cerebelo. Luego
atravesando el Puente de Varolii llegan al cerebro. Las percepciones
inconscientes se tornan conscientes cuando llegan al Cerebro.
El Puente Varolii une al Cerebro Medio con la Médula y con los dos
famosos hemisferios cerebrales.
En los antiguos tiempos la Médula Oblongada, constituía todo el Cerebro
que podía perfectamente controlar todas las células del organismo Humano.
La médula tiene siete centros que controlan el estornudo, la tos, la
succión y masticación, la deglución, el vómito, los funcionalismos de las
glándulas salivales y gástricas, y el cierre de los párpados.
Es muy interesante también el Cerebro Medio; parte de él une a los dos
Hemisferios cerebrales con el Cerebelo, y el Puente de Varolii por el cual
pasan las percepciones clarividentes. En las áreas funcionales del Cerebro
están todos los centros que controlan el organismo humano. Muchas veces una
percepción clarividente se graba en alguna celdilla cerebral en forma fija.
Esto es semejante a una imagen grabada en una placa fotográfica. Entonces la
mente percibe a todas horas esa imagen de la clarividencia inconsciente. Los
médicos han resuelto ese problema extirpando la celdilla donde la imagen está
grabada.
Un caso concreto de clarividencia inconsciente y homicidio fue el del
asesinato del gran político colombiano Jorge Eliécer Gaitán. Las
investigaciones de las autoridades han demostrado que el asesino era miembro
activo de la escuela Amorc de San José de California. Dícese además que
“dizque” fue expulsado de esa escuela por considerársele desequilibrado mental.
Este sujeto era un clarividente inconsciente. Encendió un par de ce ras ante el
altar según el ritual Rosa-Cruz Amorc, y en el espejo vio entonces dos
imágenes. La de Simón Bolívar y la de Francisco de Paula Santander. El se creía
a si mismo ser la reencarnación de Bolívar y pensaba que dizque Jorge Eliécer
Gaitán era la reencarnación de Santander el enemigo de Bolívar.
El asesino se dijo a sí mismo: Si Santander me quiso matar en mí pasada
Reencarnación, yo ahora me vengaré de él y lo mataré. El día 9 de abril, día de
autos mató a Jorge Eliécer Gaitán a traición, cuando el político salía del
palacio de la Gobernación de Bogotá. Los peritos en balística consideran que el
asesino se debió haber entrenado mucho en tiro al blanco antes del homicidio.
Los tres balazos por la espalda fueron certeros, exactos, precisos.
Lo que siguió después fue espantoso. El bogotano asombró al mundo
entero. Las multitudes enardecidas se lanzaron a la Batalla contra el Gobierno,
y si no hubiera estado de por medio la astucia de un político liberal bien
zorro, el pueblo se habría tomado el Palacio de la Presidencia.
Este es un ejemplo concreto de homicidio y clarividencia inconsciente.
No hay duda de que la visión en el espejo fue el resorte secreto del
crimen. Lo demás, lo hicieron los políticos enemigos de Gaitán. Posiblemente
financiaron el crimen, compraron al asesino, etc. Pero el resorte secreto fue
la clarividencia inconsciente. La mente desequilibrada del asesino creó las
imágenes que se proyectaron en el espejo. Eso es todo.
La clarividencia inconsciente es la causa secreta de un ciento por
ciento de homicidios.
La Psiquiatría Forense necesita ampliarse un poco más.
Las percepciones de la clarividencia inconsciente quedan muchas veces
depositadas en los trasfondos inconscientes de la mente humana, convirtiéndose
en tentación secreta que lleva al delito. En el fondo de todo ser humano hay
factores inconscientes que muchas veces lo llevan al homicidio. Los resortes
secretos de todo crimen son inconscientes. Muchos Santos tenían un inconsciente
lleno de pasión carnal, sadismo, hurto, crimen, violencia, celos, odios,
resentimientos, etc., etc.
Durante el sueño esos santos sufrieron horriblemente. Durante el sueño
esos santos caían en los más espantosos delitos. En el inconsciente esos Santos
eran grandes malvados. Cuando despertaban entonces comprendían su espantosa
miseria moral y se entregaban a terribles penitencias usando saco y cilicios.
Aquellos que logren hacer Conciencia-Consciente de un defecto moral, lo
desintegran totalmente.
Cuando un hombre desintegra todos sus defectos entonces el yo se
disuelve.
Cuando el yo se disuelve adviene a nosotros la verdad. Entonces ya somos
clarividentes perfectos.
La verdad nace de la comprensión creadora. La verdad es atemporal,
Eternal, Divinal. El yo no puede conocer la verdad porque el yo es un manojo de
recuerdos. El yo es del tiempo. El yo nace en el tiempo y muere en el tiempo.
La muerte es una resta de quebrados Después de terminada la operación
Matemática sólo quedan los valores que más tarde se reencarnifican. Esos
valores son el yo, el mismo, el ego reencarnante.
El yo es una ilusión, y todo crimen, y todo delito, y todo vicio, es el
resultado fatal de la afirmación del yo del mi mismo. El origen del dolor es el
yo. Cuando aniquilamos el deseo, se disuelve el yo, donde está el yo no puede
estar la verdad, porqué la verdad y el yo son incompatibles.
El yo es un error transitorio de la rueda del Samsara. (La rueda de las
reencarnaciones y del Karma. El yo es la herejía de la separatividad).
El yo es el origen del egoísmo, odio, fornicación, adulterio, envidia,
ira, etc., etc. El yo es la sed de los placeres y la fuente del orgullo y de la
vanidad. Para encarnar la verdad se necesita disolver el yo. Para alcanzar la
Paz interior es necesario disolver el yo, el mi mismo. Para llegar a la
clarividencia Perfecta y a la suprema iluminación se necesita disolver el yo.
La verdad es el Cristo interno de todo hombre.
El yo es el Satán que llevamos dentro.
Donde está el yo, no puede estar la verdad.
Aquellos que se dividen entre dos Yoes, uno Superior y otro inferior,
van por la senda del error. Aquellos que afirman la existencia de un Yo divino,
están endiosando a Satán.
El Espíritu individual no existe. Solo existe el Espíritu Universal de
vida.