CAPITULO 13
LA PRÓSTATA
Esta importantísima glándula es muy pequeña. La próstata la tiene el
hombre y todos los machos de las especies de los mamíferos.
Examinando cuidadosamente podemos ver que esa maravillosa glándula está
situada exactamente en el cuello de la vejiga.
La ciencia oficial todavía no conoce totalmente todos los
funcionamientos de la próstata.
La próstata segrega un liquido blanquecino y viscoso.
Los sabios de la medicina saben que en la mujer, la uretra mide tan sólo
unos 35 milímetros y que es muy dilatable.
En el hombre se ha podido comprobar que tiene de 20 a 27 centímetros de
larga.
Los médicos-magos de Grecia, Egipto, Samotracia, Troya, India, etc.,
etc., dieron siempre mucha importancia a la próstata. El Swami Sivananda, gran
médico yogui de la India, dice que el loto de la próstata tiene seis pétalos.
En el ultra de la naturaleza, en la cuarta dimensión, viven muchos seres
en cuerpo astral. Los sabios asiáticos dicen que ese chacra prostático les da
conciencia de todos esos seres. Los grandes sabios del Indostán se concentran
diariamente en el chacra prostático. Imaginan que este chacra gira de izquierda
a derecha como una rueda magnética. Vocalizad la letra “M” con los labios
cerrados, en tal forma que es como si imitáramos el mugido del toro, pero sin
ese decoso de la voz... Este es un sonido ondulatorio y prolongado. Esta
práctica despierta el chacra prostático si se practica diariamente, y durante
muchos años.
El Chacra Prostático cuando entra en actividad nos confiere el poder de
salir del cuerpo físico, en el cuerpo astral. Entonces podemos movernos en ese
cuerpo astral independientemente de la materia física. En cuerpo astral el ser
humano puede transportase a otros planetas. En cuerpo astral el hombre puede
investigar por sí mismo los grandes misterios de la vida y de la muerte. El chacra
prostático nos confiere el poder del desdoblamiento de la personalidad. El
Peyolt es un cactus mexicano que logra producir el desdoblamiento de la
personalidad humana. Con el Peyolt todo ser humano puede salir conscientemente
en cuerpo astral.
Esta cactacia no tiene espinas, tiene flores de colores rosado o blanco
rosado, y frutos de color rosa pálido. Los antiguos mexicanos aztecas adoraban
al Peyolt como una planta sagrada. La epidermis de esa cactacia es muy lisa y
tiene de cinco a 12 lados que se separan entre si, por líneas hermosas de dos
pelos llenos de belleza.
El nombre técnico del Peyolt es anhalonium williamsil. EL Peyolt que
sirve para el desdoblamiento de la personalidad humana, no se encuentra en la
capital mexicana, ni en todo el estado de México. El que quiera hallar el
legitimo Peyolt tendrá que buscarle en Chihuahua entre los indios Taumaras, o
en San Luis Potosí. Es decir, al norte de México. La planta debe mascarse. La
planta debe estar madura y muy fresca, si está seca ya no sirve. En instante de
estar mascando ese cactus, el discípulo debe estar concentrado en su propio
Intimo. Es decir en su propio ser interno. Debe asumirse en estos instantes una
actitud mística. Recordemos que nuestro ser interno es Dios mismo. En esos
instantes de estar mascando el Peyolt debemos adormecernos concentrados en el
Dios Interno. El resultado exacto será el desdoblamiento. Entonces saldremos en
cuerpo astral. Así es como podemos ver, oír y tocar las cosas del ultra de la
naturaleza. Las cosas del Peyolt no son alucinaciones como creen los
ignorantes. El intelectual no acepta jamás esos conceptos sin bases
científicas. El intelectual sabe que existe una cuarta dimensión. Esto lo sabe
todo hombre culto. La ciencia ha demostrado que la percepción de nuestros cinco
sentidos es muy limitada. Por debajo del rojo está toda la gama del infrarrojo,
por encima del violeta está toda la gama del ultravioleta. Esto no lo ignora la
ciencia. La pérdida de la elasticidad del cristalino impide que la imagen se
forme en la retina. Esto es lo que se llama mal enfocamiento. Realmente nadie
percibe el objeto en si mismo, sino tan sólo la imagen del objeto; La presbicia
nos impide ver la imagen de un objeto Cercano, la miopía nos impide ver la
imagen de un objeto lejano. Existe también el daltonismo. La inflamación de la
retina ocasiona el daltonismo, la confusión de colores.
Total, el ojo humano sólo percibe imágenes sensibles. Eso es todo.
Existen también imágenes suprasensibles en el ultra, y sentidos acondicionados
para recibir esas imágenes. Con el Peyolt esos sentidos entran en actividad y
percibimos las imágenes del ultra. Si esas imágenes del ultra fueran
alucinaciones como dicen los hombres ignorantes, entonces las imágenes
sensibles que se forman en la retina, también serian alucinaciones. Nosotros
necesitamos salir del materialismo del siglo dieciocho. Necesitamos ser más
analíticos, menos dogmáticos, más didácticos.
La materia es energía condensada. La energía condensa en distintos
estados. Existen masas cuyo grado de vibración energética es tan rápida que
escapa de hecho a la percepción de nuestros cinco sentidos.
Existen masas cuyo grado de vibración es tan lento, que están por debajo
de los limites de nuestra percepción sensorial.
Por encima y por debajo de los limites de percepción sensorial externa,
existen masas físicas que el ser humano no alcanza a percibir normalmente. Sólo
con los poderes de nuestro cuerpo astral podemos percibir otras dimensiones del
universo y de la vida.
El Peyolt tiene el poder de poner en actividad aunque sea
momentáneamente esas maravillosa facultades que nos permiten investigar en la
cuarta dimensión de la naturaleza.
Muchos dicen que no creen. Aquí no se trata de creer, ni de no creer, en
estas cosas de la ciencia lo que se necesita es el análisis lógico, la
investigación científica libre de fanatismos y prejuicios. La experimentación.
Hay que explorar profundamente todas las reconditeces del ser humano. No
debemos encerrarnos dentro de dogmatismos científicos intransigentes. Necesitamos
ser más liberales en el análisis. El Materialismo ya fracasó en la misma Rusia
Soviética como lo está probando el hecho de que existen quince millones de
mahometanos en plena Rusia.
Las percepciones del ultra son tan naturales como las percepciones de
los cinco sentidos ordinarios. Estos no son delirios alucinatorios como creen
los ignorantes. No se trata de sugestiones convulsivas y patológicas, ni de
ignorantes fanáticos sugestionados. Necesitamos más estudio y menos orgullo.
Las percepciones del ultra, existen y deben ser estudiadas.
Los indios salvajes que en la Republica de Haití, practican el Vudú,
pueden ser criticados por sus prácticas de magia negra, y por su falta de
cultura intelectual, pero realmente no tenemos bases científicas de ninguna
clase como para enjuiciar con toda precisión lógica sus percepciones
hipersensibles. No negamos que en muchos PSÍQUICOS existen los paroxismos
psíquicos acompañados de convulsiones. PITIATISMO en todas sus manifestaciones,
etc., etc. Las crisis pitonisiacas, la llamada crise de loa de los haitianos,
la crisis extático-convulsiva durante la cual existen percepciones
suprasensibles, son en el fondo absolutamente desconocidas para la clínica y
para la misma psiquiatría. Si dejamos a un lado nuestro orgullo intelectual,
llegamos a la conclusión de que podemos analizar fenómenos sensibles, estados
físicos objetivos del organismo humano, pero la ciencia oficial todavía no
tiene autoridad científica como para enjuiciar en forma total las percepciones
del ultra.
Ciertamente el fanatismo es el peor enemigo de la razón y de la lógica.
El hombre de la universidad también cae en el fanatismo.
Cuando nosotros nos reímos de los videntes, y de las crisis
extático-convulsivas, cuando creemos que todas las visiones que se ven durante
esas crisis son alucinaciones, locura, etc., etc. caemos los hombres de
universidad por puro orgullo en el estado de fanáticos ignorantes,
sugestionados por las teorías que leímos, y por los principios intelectuales
con los cuales modelamos nuestro intelecto.
Si nosotros creemos a otros ignorantes, esos también pueden calificarnos
de ignorantes a nosotros que nos creemos cultos.
Nosotros no somos los amos del saber. La sugestión convulsiva y
patológica, puede convertir al intelectual en un fanático intolerable.
Los negros de Haití durante el vudú, perciben con la clarividencia
realidades tremendas del Ultra de la naturaleza. Para discutir una cosa es
menester conocerla. La opinión de un critico no tiene valor, si no hay completo
conocimiento de causa. El hombre de Universidad no a practicado el Vudú, no lo
conoce. Por lo tanto no tiene completo conocimiento de causa.
El hombre de Universidad ve a los sujetos en sus crisis Pitonisíacas,
pero nada sabe de lo que ven esos sujetos en sus trances, porque el hombre de
Universidad no ha pasado por esas famosas crisis Pitonisíacas. Lo único que
puede hacer en este caso es lanzar opiniones sin fundamento porque no tiene
completo conocimiento de causa.
El chacra prostático confiere a todo ser humano el poder de salir en
cuerpo astral consciente y positivamente. Lo importante es desarrollar ese
chacra.
Repetimos, no se trata aquí de creer ni de no creer, lo importante es
estudiar, analizar, experimentar.
